La habitaciĂłn es muy bonita y acogedora, en especial, la terracita, llena de vegetaciĂłn.
El hotel en sĂ, lleno de vegetaciĂłn es precioso.
Pero, al llegar encuentro una tarjeta, diciendo "Para ahorrar valiosos recursos naturales . . . " Pasaremos a hacer la habitaciĂłn el dĂa que nos parezca. Yo viajo por trabajo, llego a la ciudad, voy al hotel a dormir, salgo a solucionar un problema a un cliente, y vuelvo a dormir. Yo no reservo una habitaciĂłn por mĂĄs de 200⏠la noche, para tener que hacer la cama por la mañana, o para encontrarme que no se ha secado la toalla de los pies al volver por la noche.
Esta medida es exclusivamente para aumentar veneficios, reduciendo personal, pero va contra mis intereses como cliente.
En definitiva, no es lo que necesito, por lo que a menos que esta sea la forma de hacer las cosas en Viena, y me encuentre con esto en otro hotel, no voy a volver a reservar.