La habitaciĂłn estaba bien pero las ventanas no se abrĂan, lo cual es una pena porque tiene un balconcito con sillas y mesas y no los puedes utilizar, ademĂĄs que uno de los motivos por los que cogĂ esa habitaciĂłn eran las vistas, vistas que no pude disfrutar. El agua caliente de la ducha a la que llevas un rato, deja de salir y solo sale frĂa. Y el desayuno, es todo lo que estĂĄ mal. Todo bollerĂa industrial, nada de opciones saludables ni saladas, lo Ășnico que habĂa eran huevos fritos o revueltos de resto, pasteles, donuts, magdalenas, siropes, etc. Considero que deja mucho que desear, deberĂa haber mĂĄs opciones y no todas dulces, sino tambiĂ©n saladas y saludables. Un diabĂ©tico no podrĂa comer de casi nada allĂ, al final pagas por cosas de las cuales no disfrutas ni ofrecen. Si bien la habitaciĂłn es bonita pero no volverĂa a pagar ese precio por algo asĂ porque sin balcĂłn, ni vistas, ni desayuno, estĂĄs pagando casi 200 euros por una cama grande y una tele, nada mĂĄs.